Catástrofes y redes sociales: el caso del terremoto en Chile
El terremoto en Haití y, un mes más tarde, el terremoto en Chile tuvieron un eco hasta ahora nunca visto en internet. Ante esas catástrofes naturales, las redes sociales se convirtieron rápidamente en “herramientas para la información y la solidaridad“.
Twitter, Facebook y otras redes sociales de internet, favorecidas por su fácil acceso desde los teléfonos móviles -y ante el colpaso de otras vías de comunicación- se llenaron de mensajes de diferente tipo relacionados a la situación de crisis.
Desde relatos en primera persona por parte de testigos “en el lugar de los hechos“, que compartían mensajes, fotos y videos, hasta pedidos de colaboración en la búsqueda de algún familiar, pasando por ofrecimientos de ayuda, pasaban por la web y se multiplicaban por la opción de “retweet” de Twitter, o el botón de “compartir” de Facebook.
Involuntariamente muchos ciudadanos chilenos se convirtieron en fuente de información para millones de personas, dado que no sólo eran seguidos por los internautas, sino que sus mensajes rebotaban en los medios masivos de comunicación.
También, rápidamente, el poder de internet para asistir a un momento de crisis se pudo ver claramente, como explicó Rosa Jiménez Cano: “Con la desgracia de Haití, Google tardó medio día en tener una página para promover las donaciones. Este fuerte seísmo en Chile ha hecho que en poco menos de dos horas tuvieran una plataforma para responder en esta crisis. No sólo para hacer donaciones sino también para buscar y encontrar personas en Chile y consultar un mapa con los sitios en los que se están sufriendo réplicas“.
Una herramienta similar, surgida de la comunidad de usuarios de internet, es http://chile.ushahidi.com, basada en software libre, con una herramienta (Ushahidi), que sirve como mecanismo de alerta, información y colaboración en crisis y que nació en las tumultuosas épocas de violencia poselectoral en Kenia, a principios de 1998.
En chile.ushahidi.com las personas pueden enviar distinta información desde teléfonos y vía web, como por ejemplo una noticia sobre paradero de una persona, o una alerta por corte de energía o desabastecimiento, entre otra información vital que es centralizada en el sitio y localizada automáticamente en un mapa, junto con la ubicación de lugares donde se recibe ayuda.
Las redes sociales como Twitter y Facebook y los desarrollos de software libre como Ushahidi, tal y como escribió Alan Lazalde, “Entrega(n) poder a los ciudadanos, les da(n) voz y oídos en lugares donde los canales de comunicación tradicionales son insuficientes, inadeacuados o prohibidos“.
Les recomiendo un buen post sobre “el terremoto de Chile y las redes sociales“, escrito por Juan Arellano y que me inspiró a escribir este posteo.
Comentarios (7)


Excelente contribución la de la blogosfera y redes sociales.
Nada menos, andamos buscando a Susana, una amiga del blog Agualuna que no aparece.
Mi solidaridad con la gente linda de Chile.
Un abrazo!
[...] Un artículo recomendado para leer es Catástrofes y redes sociales : el caso del terremoto de Chile, [...]
Esto nos demuestra cuan importante es seguir desarrollando estas aplicaciones y hacerlas cada vez más acequibles a la población en general.
Solidaridad con la gente chilena
Estamos por el buen camino del desarrollo humano,con estas herramientas y aportando nuestras energìas por nuestros Amigos y Hermanos Chilenos : Fuerzas Chile !!!!
[...] 2, 2010 4 Comentarioss Artículo [...]
Ya apareció Agualuna, estos medios son una bendición!!
Thanks!!
Es muy valioso el desarrollo de herramientas de redes informacion para la toma de desiciones y de solidaridad en el caso del terremoto de Chile. Pero no se debe olvidar que la prediccion de la ocurrencia de un sismo implica conocer: LUGAR + TAMAÑO + FECHA . Lo que se sabe se conoce la ubicacion de las areas potenciales sismicas y la hisoria sismica que permite extimar el tamaño de los futuros sismos, pero la fecha en que se producira un sismo no se puede determinar con exactitud. Ahora los personas que vienen en la parte del pacifico sudoriental tienen que saber convivir con estos fenomenos naturales y estar preparados para dismuir los daños, como el caso de Chile